5 características de un buen community manager

5 características de un buen community manager

Un buen community manager no nace, se hace. Nuestro día a día consiste en una sucesión de tareas muy diferentes entre ellas. Algunas creativas, otros más analíticas, pero siempre deben trabajar por un fin común, la consecución de un plan estratégico. Dominar estas tareas requiere formación y práctica, pero es verdad que disponer de ciertas características personales nos lo puede facilitar.

En el post de esta semana os mencionamos cinco de estas características y, así, aprovechamos para hacer un poco de repaso de lo que supone gestionar una comunidad digital.

Antes de nada, sabemos qué es un community manager?
Aunque en los últimos años la expresión community manager – o su equivalente en catalán, gestor de comunidad – parece estar en boca de todos, puede que no se conoce bien su significado.

La de community manager es una de las nuevas profesiones que han surgido a raíz de la incorporación de las redes sociales como canales de comunicación corporativa y marketing. A grandes rasgos, esta figura es la encargada de gestionar la presencia online de una empresa o de una marca y, esto, incluiría tanto las redes sociales como los blogs corporativos.

En función de cuál sea el tamaño de la empresa en cuestión, el community manager tendrá más o menos tareas. Es decir, si se trata de una gran corporación, trabajará a las órdenes de un social media manager y “sólo” se ocupará de gestionar las redes sociales y de crear contenidos, pero si la empresa es pequeña o es un freelance, también será el responsable de diseñar la estrategia.

¿Qué características personales te ayudarán a ser un buen community manager?
Como os decíamos antes, si hemos de gestionar una comunidad, hay ciertas características personales que nos harán más fácil nuestro trabajo. Algunas de estas características son:

Capacidad de organización: gestionar una cuenta de empresa implica crear contenidos y planificarlos, analizar resultados, redactar, relacionaros, buscar usuarios interesantes, etc. Se imagina hacer todo esto – y hacerlo bien – sin una mínima capacidad de organización?

Curiosidad: si gestionas las redes sociales de tu proyecto partes con un nivel de conocimiento del sector muy alto. Si no es así, necesitarás tiempo para aprender todo lo que tienes que saber. Aquí tu curiosidad será una gran aliada. Y, este, solo es un pequeño ejemplo de lo que puede hacer por ti.

Capacidad de aprendizaje: ya lo hemos dicho muchas veces, el mundo del marketing digital va a velocidad luz. Cada día surgen nuevos conceptos, nuevas herramientas, clientes que te suponen descubrir todo un sector nuevo, etc. Un buen community manager debe ser una esponja, debe aprender rápido.

Capacidad de reacción: señores y señoras, gestionamos parte de la comunicación corporativa de una marca o de una empresa casi en tiempo real. La responsabilidad que tenemos es grande. Son muchos los imprevistos que pueden surgir. Pase lo que pase debemos saber mantener la cabeza fría y reaccionar de forma rápida.

Habilidades sociales: gran parte de nuestro trabajo consiste en relacionarnos con otros actores – clientes, clientes potenciales, proveedores, influenciadores, competencia, … -, el hecho de que esta relación sea mayoritariamente virtual no quiere decir que no deba cuidar. En definitiva, nuestra misión es comunicar y tenemos que saber cómo hacerlo en cada circunstancia.

Estas sólo son algunas de las características que el trabajo de community manager requiere. ¿Qué otras añadiría? consultor seo